Capacitaciones sin lápiz ni papel

Manuales interactivos, gamificación, realidad virtual y aumentada son algunas de las herramientas de e-learning que hoy en día permiten que el onboarding, la actualización de conocimientos y los proyectos especiales se realicen en menor tiempo y de maneras más eficientes.

El “Black Friday” es sinónimo de avalancha de gente, estrés y largas jornadas para los empleados de comercios. Una verdadera pesadilla. Pero para los casi 2 millones de trabajadores de Wallmart en Estados Unidos se trata de una pesadilla recurrente, no por traumática, sino porque realmente se han sumergido en ella varias veces. ¿Cómo? A través de la realidad virtual. 

Antes de que llegue ese día, desde el personal de caja hasta los repositores se colocan un visor de RV y, de repente, aparecen dentro del local, frente a cientos de compradores ansiosos esperando en la fila para pagar, mientras otros se pelean por la última unidad disponible de un determinado producto, algunos niños gritan y los artículos de cada pasillo desaparecen a toda velocidad. ¡La adrenalina y los nervios del personal se potencian a mil! 

Es una simulación tan real que les permite ensayar acciones, preguntas y respuestas que los ayudarán a agilizar el trabajo y mantener la calma, para cuando llegue el momento de la verdad.

Los distintos formatos de e-learning están dando paso a capacitaciones más didácticas que invitan a los empleados a involucrarse activamente en escenarios lúdicos, audiovisuales e interactivos. Paso a contarles las distintas opciones disponibles y cómo podes aplicarlas en tu empresa.

Aprendiendo con todos los sentidos

La vorágine actual nos exige aprovechar al máximo cada minuto. Necesitamos hacer onboardings más eficientes y rápidos, y actualizar nuestros conocimientos con mayor frecuencia. Sin embargo, muchas veces trabajamos con equipos multidisciplinarios de distintos departamentos y países, con agendas y dinámicas tan variadas que hacen imposible la coordinación de capacitaciones presenciales en simultáneo. A esto se le suma un problema adicional: nuestra atención es cada vez menor, de solo 5 segundos seguidos gracias a las “multitareas” diarias. 

Es aquí donde entra el e-learning, con maneras más entretenidas e interactivas de aprender. Las opciones son muchas:

  1. Gamificación

A través de un juego, se plantea una historia o narrativa que hace que los usuarios “se pongan en la piel de un avatar y experimenten, mediante el sistema de prueba-error, aquello que necesitan interiorizar”, explica INSERVER, empresa especializada en e-learning. Consiste en una “divulgación rápida del saber, no secuencial sino paralela”, que permite “asimilar la información sin tener que memorizarla”.

Cada vez que el estudiante toma las decisiones adecuadas, obtiene recompensas: puntos, insignias, etcétera. Así, el alumno practica los conceptos adquiridos sin notar el esfuerzo y realiza los intentos que sean necesarios hasta incorporar ese conocimiento. La uruguaya Proyectar Digital Learning destaca que los ratios de finalización de estos cursos suelen ser altos.

Hoy en día existen, por ejemplo, juegos para ayudar al equipo de RRHH a identificar los sesgos discriminatorios inconscientes más comunes que se dan en entornos laborales. Además, empresas como Coca-Cola y Home Depot usan juegos y apps para entrenar a sus empleados. 

Un dato curioso es que alrededor de 75% de los trabajadores actuales son “jugadores casuales” en su vida cotidiana, según indica Ryan Eudy, director ejecutivo de la empresa de video e-learning ej4, en un artículo de Forbes. ¡Hay todo un campo abierto aquí!

  1. Manuales y revistas interactivas

No es lo mismo estar frente a un Pdf que permite resaltar ideas principales en color, que encontrarse con una revista digital interactiva que ofrece +-6múltiples opciones para explorar un mismo tema: links que llevan a complementar la información, contenido multimedia que explica mejor los conceptos expuestos, imágenes, tests, formularios de contacto y la posibilidad de marcar las hojas preferidas y tomar notas sobre la publicación. El empleado asume un rol activo en su experiencia de aprendizaje. 

Grandes organizaciones como Deloitte, IBM y Xerox ya están implementando algún tipo de e-learning interactivo.

  1. Video Learning

¡Cápsulas dinámicas! Así se espera que sean los videos educativos. “Sentarse a ver 30 a 60 minutos de video no permitirá que tus aprendices retengan la información o que puedan ser coacheados acerca de cuáles comportamientos necesitan cambiar”, señala Eudy. Destaca que las compañías están alejándose cada vez más de las grabaciones del tipo “charlas o conferencias”, para apuntar hacia un material audiovisual “corto, entretenido y conciso”. 

Además de comunicar “conceptos complejos, números o resultados”, un video es capaz de lograr “un cambio de actitud en el espectador”, resalta Proyectar Digital Learning.

  1. Mobile learning

Para Eudy, una tendencia importante en el mundo del e-learning serán los sistemas de aprendizaje nacidos en el entorno móvil, en lugar de ser adaptados a él: “Esto incluirá contenido breve, así como también herramientas para compartir, colaborar y hacer seguimiento”, del mismo modo en que manejamos nuestras redes sociales.

A diario, los usuarios de Internet alrededor del mundo pasan un promedio de 6 horas y 43 minutos conectados, mayormente desde dispositivos móviles, y destinan el 90% de ese tiempo al uso de apps, según el informe 2020 de We are social.

  1. Realidad aumentada y realidad virtual

La realidad aumentada es cuando el usuario, a través de unos anteojos, una tablet o incluso su celular puede ver cómo ciertos elementos “aparecen” en su mundo real. Un ejemplo de ello es la famosa búsqueda de Pokémon Go por toda la ciudad, los filtros de Snapchat y las tiendas online que permiten imaginar cómo nos quedaría uno u otro modelo de zapato. 

En cambio, con la realidad virtual el usuario queda inmerso en un escenario 100% digital, mientras su entorno real desaparece. Es lo que hizo Wallmart al sumergir a sus empleados en el Black Friday, lo que utiliza Boeing para diseñar nuevos aviones o Verizon para prepararse frente a posibles robos.

En una charla de la comunidad global Hacking HR, Amy Lou Abernethy, fundadora de la agencia de soluciones de aprendizaje AMP Creative, dio ejemplos de cómo ambas tecnologías pueden aplicarse en RRHH para capacitar al personal en entornos considerados riesgosos: “Una conversación con un cliente enojado puede ser tan intimidante como enfrentarse a un paciente en la mesa de operaciones. Una charla acerca de inclusión o una discusión difícil con un jefe son situaciones desafiantes para las personas, así que darles un lugar donde poder confrontar esas experiencias, practicar y sentirse cómodos usando nuevas habilidades es muy importante”.

Agregó que, a través de la RV, diversos abogados se han entrenado para hablar en la corte y diseñadores de autos, en Estados Unidos, lograron crear un nuevo modelo comercial; entender sus dimensiones, detalles, hacerle modificaciones y demás, llevando un proceso que normalmente tomaría unos 10 meses de desarrollo a solo 1 semana. 

Las ventajas de estas herramientas de e-learning y la decisión de combinarlas o no dependerá de las necesidades, objetivos y cultura de cada empresa. ¿Ya te decidiste cual te gustaría incorporar en este 2020?

El e-learning del futuro
La inversión en la tecnología de aprendizaje online está en ascenso. Se trata de un campo en crecimiento en esta Cuarta Revolución Industrial, en la que el dominio de un amplio abanico de habilidades duras y blandas es y será esencial para seguirle el ritmo a las demandas del mundo actual. Aquí, algunas proyecciones:
Mercado global de e-learning: en 2015 generó ingresos de 107 billones de dólares. Para 2025, se estima que alcance los 325 billones (Research and Markets).
Cursos gamificados: su demanda crecerá 20% entre 2016 y 2021 (Docebo).
Mobile learning: en el mercado estadounidense, se espera que los ingresos lleguen a 5,3 billones de dólares en 2025, más del doble del número actual (Metaari).
Realidad virtual: el mercado, valorado en 11,52 billones de dólares en 2019, será de 87,97 billones en 2025 (Research and Markets).

Fuentes consultadas:

 

 

 

2