Claves para la gestión del talento en tiempos de incertidumbre

Pocas veces en nuestra era hemos vivido situaciones de incertidumbre como la que estamos viviendo hoy con la pandemia del Covid-19. Si bien estamos acostumbrados a lidiar con la incertidumbre, ya que en el mundo empresarial no estamos exentos de condiciones complejas, económicas, políticas y otras, la situación actual lo superó todo.

Además de condiciones adversas y de incertidumbre para la actividad comercial, se suma el aspecto social. Estamos confinados en nuestros hogares, sin saber cuándo podremos retornar a la vida cotidiana “normal”; “cuándo podré salir de mi casa”; y, “qué pasará con mi trabajo si no hay actividad económica”. Esto sin duda, genera angustia en muchas personas.

Los equipos directivos y de RRHH tienen nuevos desafíos desde el inicio de esta pandemia: ¿cómo gestionamos el talento en momentos como este? ¿cómo mantenemos la motivación? ¿cómo potenciamos el compromiso cuando trabajamos separados?

Lo primero que surge de la investigación, es la “Comunicación”. Sin dudas, mantener la comunicación con los colaboradores disminuye la incertidumbre, ayuda a dar certezas, acompañamiento, y evita a que estos disparen su imaginación pensando en situaciones catastróficas. Sin embargo, esta vez los equipos de RRHH no solo deben ocuparse de la comunicación, sino también de la continuidad del negocio.

Veamos primero claves para la “comunicación” con los Talentos en momentos de incertidumbre.

Lo más importante para dar seguridad en la comunicación es conexión, y no una mera transmisión de información. Para eso es fundamental tener un buen relato, que guíe y atrape. Un relato que transmita empatía, entendimiento y reconocimiento de las preocupaciones de todos, aunque también un contenido realista pero optimista.

En este sentido se recomienda tener en cuenta los siguientes aspectos, claves para la comunicación en tiempos de incertidumbre:

  1. Cercanía: escuchar, comprender y dar respuesta a las inquietudes de los colaboradores. Con un lenguaje claro y directo. 
  2. Sinceridad: Para ser creíble es necesaria la honestidad. No es problema compartir las inquietudes de cara al futuro, es bueno aceptar la incertidumbre y darle su espacio.
  3. Constancia: Mantener una comunicación fluida, no perder el contacto. Debemos ser la fuente de confianza para cubrir las incertidumbres al menos en lo relacionado con lo laboral.
  4. Bidireccional: Si dejamos fluir las preocupaciones de los colaboradores, habilitamos espacios para que puedan expresarlas, estamos cerca para escucharlas y trabajamos para tomar medidas, el beneficio será mayor.
  5. Proactiva: La preocupación de nuestros colaboradores tiene que ver con el desconocimiento del futuro, de lo que viene después. Anticiparse a esa necesidad y hacer una comunicación que vaya un paso adelante mejorará la conexión y el “engagement” con ellos.
  6. Dar el ejemplo: Impulsar la comunicación por medio del ejemplo sin duda agregará motivación al equipo. Hoy vemos muchos ejemplos de esto, colaboradores compartiendo cómo es su día a día trabajando en estas nuevas circunstancias.

Otra de las claves, además de una buena comunicación, es la forma en la que la hagamos llegar. A través de canales creados o adaptados específicamente para el momento que atravesamos. Que sean ágiles, participativos y adecuados a la situación. También será clave medir, monitorear y preguntar permanentemente. El sentirse escuchados, va a ayudar a los colaboradores y además dará ideas sobre qué mensajes y/o acciones es necesario reforzar.

Un aspecto a considerar en esta pandemia, es el confinamiento. Así, ya no solo es importante la comunicación, sino el brindar las herramientas necesarias para continuar con el negocio de la manera más cercana posible a cómo se trabajaba antes de esta pandemia.

Afortunadamente hoy en día existe la tecnología para habilitar la continuidad, si se quisiera de la totalidad del negocio, al menos desde el punto de vista de procesos no productivos.

Podemos encontrar en el mercado herramientas que nos ayudarán en las siguientes situaciones:

  1. Conexión desde casa: equipos portátiles y conectividad a Internet.
  2. Comunicación corporativa: correos electrónicos corporativos, intranets, redes sociales, grupos de Whatsapp, SMS y sistemas de videoconferencia.
  3. Sistemas en la nube (“Cloud”): el hecho de estar en la nube permitirá continuar con una variedad de procesos del negocio, sin necesidad de usar un servidor en la oficina y funciona con un simple navegador de internet para conectarse desde cualquier momento y lugar.
    • Sistemas Cloud de RRHH: En este grupo encontramos plataformas de Entrenamiento, de Gestión del Desempeño, de Reclutamiento, de Liquidación de Sueldos y Distribución y firma digital/electrónica de Recibos, de Procesos de Onboarding, de Encuestas, etc.
    • Sistemas en la nube (“Cloud”): nos referimos a Sistemas de Gestión de la empresa (ERP), de atención de clientes (CRM), de compras, producción, etc.

Es cierto, el Covid-19 nos ha cambiado. Ha cambiado la forma en la que trabajamos, en la que nos relacionamos con nuestra empresa y entre los colaboradores. Han cambiado nuestras prioridades y comportamientos.

A estas alturas la mayoría de las empresas ya habrán incorporado algunas u otras soluciones de las mencionadas, y es probable que hayan aprendido mucho de lo que se necesita en estos momentos para dar seguridad y contención a los colaboradores, así como para asegurar la continuidad del negocio. Esperemos no volver a pasar por algo así en el futuro, pero si de algo podemos estar seguros, es que en caso que algo ocurra, hemos aprendido y que estaremos mejor preparados que esta vez.

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