Habilidades que desarrollamos en pandemia

¿Pensaste que 2020 era un año perdido? Después de tantos meses en modo “supervivencia”, es probable que no hayas notado todas las herramientas que adquiriste o reforzaste aún en medio de la crisis. Descúbrelas aquí.

¿Pensaste que 2020 era un año perdido? Después de tantos meses en modo “supervivencia”, es probable que no hayas notado todas las herramientas que adquiriste o reforzaste aún en medio de la crisis. Descúbrelas aquí.
Este año nos tocó duro. Y es muy probable que ni tú mismo puedas creer todos los obstáculos que has logrado sortear hasta ahora. Sin embargo, en medio de un panorama adverso —con 41 millones de desempleados en Latinoamérica según la Organización Internacional del Trabajo y más de 20 millones en Estados Unidos de acuerdo con el Bureau of Labor Statistics, producto de las restricciones al comercio a raíz del COVID-19—, seguimos aquí, activos, creativos, e incluso, esperanzados.
“Si alguien te hubiera dicho hace seis meses que enfrentarías la doble presión de una pandemia mortal y el más abrupto descenso económico desde La Gran Depresión, ¿qué hubieras esperado de ti mismo? ¿Hubieras pensado que empezarías a hacer máscaras, hornear galletas o entregar bolsas de alimentos a los vecinos que lo necesitan? Tal vez seas más resiliente y tengas más actitud positiva de la que pensabas”. Así resume Minda Zetlin, coautora de The Geek Gap, lo que hemos vivido a lo largo de este 2020.
Si aún no te has dado cuenta de todas las habilidades que has desarrollado y reforzado en estas largas semanas de aislamiento social, sigue leyendo. Aquí te hacemos un recuento.
¡Aplausos para nosotros!
Megan Fasules, economista investigadora del Georgetown University Center, y Amanda Bates, coach y directora del servicio de carreras profesionales de la NC State University, aseguran que las habilidades que fortalecimos en este tiempo son tan importantes, que incluirlas en nuestros currículos, cartas de presentación, entrevistas laborales o conversaciones de cara a posibles ascensos, de seguro sumarán puntos a nuestro favor.

  1. Resiliencia y gratitud. Zetlin destaca que, a pesar de los “tiempos extraordinarios” que estamos viviendo, nuestra resiliencia es ¡enorme! Refiere un estudio de Camille Sweeney y Josh Gosfield, coautores del libro The Art of Doing, quienes encuestaron a cientos de personas entre 18 y 85 años, desde estudiantes y desempleados, hasta empleados en contacto permanente con el público o trabajando desde sus casas.

En lugar de encontrarse con relatos de sufrimiento y frustración, los investigadores se toparon con respuestas positivas. “La gente escribió sobre la gratitud, un antídoto para la depresión y la ansiedad. Y bastantes, incluyendo algunos que habían perdido sus trabajos, dijeron que no se estaban permitiendo entrar en pánico o hundirse en emociones negativas”, señalaron en Psychology Today

  1. Manejo del tiempo. Fasules nos invita a hacer un balance de estos meses: cómo buscamos cumplir con cada tarea de maneras sencillas en lugar de complicarnos, cómo logramos enfocarnos cuando estábamos en “modo trabajo” y cómo pudimos soltar el mail, el WhatsApp laboral y el Slack cuando pasamos al “modo hogar”. Bates asegura que “estuvimos en ‘modo nadar o hundirnos’ por tanto tiempo que no nos dimos cuenta de que estábamos desarrollando ese músculo”, que nos permite conectarnos y desconectarnos del trabajo y la familia cada vez que hace falta.
  2. Productividad. Cada quien ha ido encontrando su propio ritmo de trabajo desde casa: estableciendo niveles de prioridad para los distintos proyectos, separando el tiempo profesional del personal, haciendo las veces de su propio mánager y solucionando problemas a diario. “Durante una pandemia aprendiste a lograr los objetivos de la organización sin importar dónde estabas”, sostiene Bates. Además, gracias a esta experiencia tal vez nos atrevamos a preguntar sobre la flexibilidad de la empresa en una futura entrevista laboral: “¿Tienen una política estricta de 9 am a 5 pm?”, “¿existe la posibilidad de trabajar desde casa?”, por ejemplo.
  3. Inteligencia emocional. Nuestro interés en sobreponernos a la situación ha sido evidente. Ryan Roslansky, CEO de LinkedIn, informó que en marzo se triplicó la cantidad de gente que acudió a los cursos de LinkedIn Learning sobre mindfulness y manejo de estrés en comparación con el mes de febrero, cuando el COVID-19 aún no era considerado pandemia. A raíz de ello, la plataforma dejó gratuitas varias de las capacitaciones más demandadas: “Cómo manejar el sentirse sobrepasado”, “manejar el estrés para un cambio positivo”, “coachear empleados en situaciones difíciles”, entre otras. 
  4. Más conciencia y empatía. Jeff Miller, vicepresidente asociado de aprendizaje y efectividad organizacional en la empresa Cornerstone, señala que ahora que trabajo y casa están mezclados, las personas conocen más sobre las vidas privadas de sus compañeros, comparten sus preocupaciones y se apoyan entre sí: “Los empleados están actuando con más humanidad, pero cuando las oficinas reabran, ¿se mantendrá esta práctica?”. Explica que el “liderazgo empático” de parte de los mánagers será fundamental para que la consideración y el respeto por los compañeros de trabajo continúe una vez superada la crisis.
  5. Comunicación. Ahora que no podemos coincidir con nuestros colegas en las oficinas, la interacción verbal y escrita ha sido esencial para mantenernos en contacto con ellos. Hemos pulido nuestra capacidad para redactar y responder cada e-mail con la información y el tono adecuados para cada receptor: un cliente, un compañero de trabajo, un jefe, etcétera. Aprendimos los protocolos de las videollamadas y muchos profesionales de la salud adquirieron experiencia atendiendo pacientes por teléfono o video chat. Si hablamos de habilidades transferibles, esta es una de las principales: “No hay una sola área en la que la comunicación no sea importante”, dice Bates.
  6. Innovación. El estudio de Sweeney y Gosfield también confirmó lo que muchos venimos experimentando: este momento nos impulsó a probar nuevas actividades y buscar soluciones a cada reto que va surgiendo. Así, personas que odiaban el ejercicio empezaron a trotar, otros comenzaron a diseñar tapabocas, a hornear sus propios panes o a tomar cursos online en áreas directamente relacionadas o no con sus profesiones. 
  7. Aprendizaje continuo. Miller resalta que “los empleados demostraron un genuino interés por usar esta experiencia como una oportunidad para el crecimiento personal y el desarrollo”, un hábito que será crítico para adaptarse al futuro del trabajo: “En la medida en que la brecha de habilidades se amplía en todas las industrias, los esfuerzos para entrenar a los trabajadores tienen que darse ahora. Las empresas tendrán que seguir proveyendo oportunidades de aprendizaje que sean fáciles, efectivas y que puedan adaptarse a los flujos de trabajo diarios de los empleados”.
  8. Confianza. Con la cuarentena, a los jefes no les quedó más opción que confiar en que su equipo podía trabajar de forma remota. Sin embargo, Miller confiesa que en las primeras semanas muchos empleadores invirtieron en softwares para trackear a los empleados, “a pesar de décadas de investigaciones que indican que el monitoreo da señales de desconfianza a los empleados e insta a la deslealtad”. El experto advierte que el enfoque contrario es y seguirá siendo mucho más efectivo: “Confía en tus empleados y ellos honrarán tu confianza. El hecho de que hayan sido más productivos durante la pandemia es evidencia de ello”. 

¿Y lo que viene?
Este año tomamos un “curso intensivo” de adaptación al cambio y preparación para el llamado “futuro del trabajo”. Pero es probable que todavía nos falte desarrollar algunas habilidades que podrán brindarnos una gran ventaja en el entorno laboral competitivo al que nos vamos a enfrentar cuando la crisis por el coronavirus haya pasado. 
Aquí, las sugerencias de los expertos:

  1. Curiosidad. Esta es la habilidad más importante de todas, según Bill Gates, fundador de Microsoft. El año pasado, en una charla en su antigua escuela secundaria, Seattle’s Lakeside School, le preguntaron cuál sería una habilidad crucial para 2030- 2040. Su respuesta: “Para un estudiante curioso, estos son los mejores tiempos, porque tu habilidad para refrescar constantemente tu conocimiento con podcasts o clases online es mejor que nunca”. Destacó que prepararse en historia, ciencias y economía será fundamental para enfrentarse a los futuros problemas sanitarios y al cambio climático. 
  2. Solución de problemas y pensamiento crítico. El informe “Estado del lugar de trabajo 2019” de la Sociedad de Gestión de Recursos Humanos (SHRM, por sus siglas en inglés) reveló que 37% de los empleadores considera que estas son las habilidades blandas de las que más carecen los trabajadores de hoy. “Los candidatos que puedan probar que son capaces de pensar críticamente y encontrar soluciones a los problemas del negocio tendrán más oportunidades de ser contratados”, afirma Wesley Connor, jefe de formación de capacidades de Randstad Sourceright. 
  3. Liderazgo. Aquellos profesionales que logren sacar lo mejor de cada quien, inspirar al grupo y fomentar la colaboración serán muy demandados. ¿Pero qué hace falta para ser un buen líder hoy? Un reciente estudio publicado en el Journal of Business and Psychology indica que si bien dentro de las oficinas los trabajadores prefieren líderes carismáticos, para el trabajo remoto esperan contar con líderes resolutivos y confiables, que los ayuden a monitorear fechas de entrega, faciliten feedback y coordinen el trabajo en equipo. Es decir, quieren acciones más que palabras.
  4. Conocimientos en tecnología. Desde inteligencia artificial (IA), robótica, realidad virtual y aumentada, hasta el Internet de las Cosas (IoT). “Ya sea que trabajes en una fábrica o en una oficina de contabilidad, en el mundo post coronavirus es necesario que te sientas cómodo con estas herramientas y seas capaz de trabajar con ellas de forma efectiva”, apunta Bernard Marr, consejero en negocios estratégicos y tecnología de gobiernos y compañías. Además, el Foro Económico Mundial reporta que el rol de especialista en inteligencia artificial será uno de los principales trabajos emergentes.
  5. Análisis de datos. Los cargos vinculados al machine learning y la ciencia de datos abarcan 5 de los 15 trabajos en crecimiento en Estados Unidos, de acuerdo con Allen Blue, cofundador de LinkedIn, quien asegura que hay menos científicos de datos de los que necesitan las compañías. En general, cada vez se hará más necesario que todo trabajador dentro de la empresa, no solo los expertos en el área, tengan conocimientos básicos sobre cómo “consumir datos”.
  6. Atención al cliente y comunicación digital. Estas habilidades “nunca pasarán de moda”, dice la empresa de Recursos Humanos Adecco, que explica que una vez superada la crisis sanitaria, “algunos consumidores seguirán preocupados ante la posibilidad de establecer contacto cara a cara”, por lo que se apoyarán en la tecnología para conectarse con los comercios. 
  7. Inteligencia emocional (EQ). “En tiempos en los que la gente podría sentirse insegura acerca de su trabajo y el futuro de su negocio, es clave conectar con ellas desde un nivel emocional”, destaca Marr, quien agrega que las personas con alta EQ serán codiciadas en organizaciones de todos los tamaños y en todas las industrias. De hecho, un estudio de McKinsey indica que la demanda de esta habilidad blanda aumentará 26% entre 2016 y 2030.
  8. Marketing digital. A aquellos trabajadores que sean expertos en Search Engine Optimization (SEO), Search Engine Marketing (SEM) y campañas de email marketing no les faltará trabajo. Connor indica que serán imprescindibles para ayudar a las compañías a desarrollar sus marcas de maneras atractivas.

Y tú, ¿en cuál de estas habilidades vas a comenzar a capacitarte?
Fuentes consultadas:

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