Teletrabajo en escenario de Coronavirus

Los Smart-phones a precios accesibles, cada vez con más funcionalidades, la conexión a Internet con banda ancha en los hogares, el trabajo por objetivos, la conectividad avanzada y el acceso a datos a través de la nube facilita el teletrabajo en las organizaciones.

En una situación de crisis global como la actual, el permanecer en la casa no significa que se pare la actividad económica.  Seguimos trabajando desde nuestros hogares.  Y esto contribuye a que la sociedad no tenga tantas pérdidas en esta situación eventual, un escenario que nadie puede controlar. Además, el teletrabajo también reporta beneficios económicos. Disminuyen los gastos de viáticos y traslados, alimentación, etc.

En la actualidad, para las compañías es prioritario conciliar la vida laboral con la personal; mejorar la experiencia laboral de los colaboradores es parte de los objetivos que las empresas persiguen. Hay una nueva mentalidad, una nueva concepción del trabajo y su importancia en la vida de las personas, tanto por parte de los empleados como de las organizaciones.

El teletrabajo o home-office es una realidad que llegó para quedarse.  Facilita la vida y las relaciones laborales en determinadas situaciones, una de ellas, la pandemia de la que nos estamos cuidando.

Las empresas favorecen esta modalidad y existe un “pacto tácito” (incluso, a veces forma parte de los contratos laborales formales) entre un jefe y su equipo para cumplir con los objetivos trazados, más allá de estar presencialmente de lunes a viernes en la oficina.

La nube, la conectividad, el hecho de poder contar con dispositivos portátiles de alta tecnología facilitan el teletrabajo.  Incluso se realizan reuniones de equipo o con clientes o proveedores que no necesariamente son presenciales (conferences call, Webinar, facetime, What’s App), y todo con tecnología que actualmente está al alcance de la mano de todos. En este formato de trabajo son fundamentales la responsabilidad y la confianza, constituyen la base de la relación laboral en este nuevo escenario.  Más allá de esto, actualmente, existe tecnología para realizar seguimiento de la actividad de los colaboradores: se detecta cuándo se conectan, se puede acceder a documentos a través de la nube (y esos documentos deben estar actualizados), se solicita a la gente que chequee sus horarios y tareas en forma remota, etc.

Si bien el teletrabajo facilita mucho la tarea, siempre es importante “encontrarse frente a frente”, programar actividades de equipo y propiciar ese encuentro, planificar actividades generales de reunión (física) periódicamente, especialmente si la organización cuenta con gente dispersa geográficamente.

El encontrarse, el conocerse personalmente, siempre suma.

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